A veces hacer balance puede ser doloroso pero necesario. Recapitular experiencias nos ayuda a aprender de ellas, o no. Porque hay veces que aunque en teoría tengamos claro un concepto en la teoría seguimos empecinándonos en ciertas cosas.
Personalmente como guerrero de experimentación este año ha sido muy productivo. He vivido situaciones que francamente no he visto ni en la mejor película de enredos. Diálogos que ni el mejor guionista sería capaz de inventar. Por poner un ejemplo escuchar de la boca de un hombre, llamémosle Mr Cobaya una frase como "Contigo no puedo follar, tengo que hacer el amor". Me produjo el nacimiento de un úlcera, y un extremecimiento de mi líbido. Pero vamos a ver, que ya eres un tío adulto, que no maduro. Que pasa tengo que casarme contigo para poder tener un orgasmo. Pues si que me van a salir caros 8 segundos de placer.Creo que en ese momento el rastro genético que quedaba de los celtas se suicidó. Primero os quejais de que lo hacemos todo muy complicado. Que siempre dais el primer paso. Las narices, vendeis que somos nosotras las que no sabemos lo que queremos pero en realidad os acojona que lo tengamos claro.
Lo cierto es que la conclusión a la que he llegado este año es que el hombre no está preparado para la liberación de la mujer. Es antinatural que queramos ser reconocidas personalmente, que deseemos e intentemos obtener nuesta individualidad. Que no los necesitemos a ellos para tener valor. Que nuestra autoestima solo es nuestra.
Una amiga me preguntó este verano si era más fácil ligar con 16 años o con veintitantos. Y lo cierto es que ahora es mucho más divertido. Porque con 16 nuestra seguridad dependía de la atracción que generábamos en los hombres. Nos veíamos si ellos nos veían. Mientras que ahora solo dependemos de nosotras. Si una noche sales y ni un solo tío se te acerca no piensas que tienes menos atractivo que una señora potato. Piensas que era a ti a la que ningún habitante de Marte te atraía. Porque chicos nuestra finalidad en la vida no es que nos querais. Ir asumiéndolo.
Se que me quedan un millón de cosas por compartir con vosotras pero tengo toda la vida para hacerlo, porque este es solo el principio. Y hoy prefiero hablar de propósitos que de úlceras sangrantes.
Os deseo con todas mis entrañas que en el año que entra seais vosotras mismas. Hagais lo que querais, cuando querais. Deseo que os ilusioneis, os enamoreis, os enfadeis...Que sintais el peso de la vida y que la vivais. Y si la vida os dá un revés, cuando os sintáis hundidas recordeis que sois Espartanas. Luchadoras, supervivientes en un mundo lleno de muros. Muros que se pueden escalar o destruir. Deseo que recordeis que para mi sois Guerreras y que siempre salis victoriosas. Pero sobre todo que somos compañeras, un ejército. No estais solas y que siempre sobrevivimos.
Besos para todas. Hasta el año que viene.
Feliz año amore!!!
ResponderEliminar